Los expertos en cirugía plástica aseguran que la crisis se ha notado en este ámbito de la medicina y "si hace algunos años los jóvenes con un empleo fijo, e incluso algunos pidiendo un crédito" mejoraban su aspecto, "ahora ese perfil de paciente se ha reducido". "Son personas más mayores las que solicitan este tipo de servicios", comenta Isidro Sesma, cirujano plástico de la Clínica del Pilar. Y añade: "No somos fundamentales en la subsistencia de las personas, la cirugía estética es prescindible". El dinero no sobra y tal vez por ello, haya quienes se decanten por el turismo estético y viajen a Latinoamérica, a Marruecos, al Sudeste Asiático o a los países del Este de Europa para ahorrarse unos euros en la intervención.
"La cirugía es muy global. Yo sé lo que se está haciendo en todo momento en Brasil, Hong Kong o Estados Unidos y nadie oculta ninguna técnica. La diferencia de hacerse algo en un lado o en otro es el precio y el seguimiento", asegura Sesma.
"Es cierto que el turismo estético existe y aquí vienen personas que se han aumentado el pecho en el Caribe, en Brasil o Tailandia. Por 1.000 euros se pueden hacer muchas cosas pero cuando se vuelve a casa todo va bien si todo sale como uno espera, pero si hay algún problema... ¿Qué cara se le queda al paciente? ¿Y a nosotros?", comenta el cirujano.
"Frecuentemente" Es algo que, según afirman, "ocurre frecuentemente" y sólo se soluciona "haciendo retoques y revisiones para poder dejar a esa persona lo mejor posible". "Yo a un paciente nunca le doy el alta, siempre se está revisando porque se le hace un seguimiento continuo. Pero si alguien se opera en Caracas, ¿qué seguimiento va a tener? En cirugía ir al mejor precio es un grave error que acaba pagándose", afirma el doctor Sesma.
Los profesionales ponen el acento en las "posibles complicaciones" y aseguran que no dudan de los buenos profesionales de otros lugares. "No es que en el extranjero sean peores cirujanos, es que a veces hay complicaciones que hay que controlar", asevera Olatz Alzelai.