Ni es oro todo lo que 'reduce' ni todos los productos dietéticos y estéticos hacen milagros. En el mercado podemos comprar baba de caracol, veneno de serpiente o pulseras terapéuticas. Pero, ¿hasta qué punto consiguen los efectos que anuncian? Ezequiel Rodríguez, presidente de la Sociedad Española de Cirugía Plástica Reparadora y Estética, cree que este tipo de productos no son malos en sí mismos, pero "no existen los milagros ni podemos usar gomas de borrar. Hay que creerse la mitad de lo que dicen". Por eso, afirma que "algunos de estos productos están bien, pero hay que tener cuidado con los que no ayudan a nada y engañan a la gente".
Esta opinión también la comparte la coordinadora de la Unidad Estética del Hospital Sur de Alcorcón, la doctora Elia Roo, que concluye que "no hay que decir que cosméticamente no tengan ninguna eficacia, pero no tienen ninguna terapéutica". A pesar de las advertencias de los expertos, lo cierto es que cuatro de cada cinco españoles que quieren adelgazar utilizan una dieta milagro, según el colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid.
¿POR QUÉ CREEMOS EN LOS MILAGROS?
"Es humano creer en ellos", afirma la psicóloga Pilar Varela. Lo hacemos por "efecto imitación, porque lo lleva un famoso, y por el efecto conformidad, por sentirnos dentro de un grupo", explica. Muchos se basan también en el efecto placebo. No producen los beneficios que dicen, pero el consumidor cree que sí. Varela cree que lo que hay que perseguir es a los engañosos, pero entiende que produzcan este efecto.
Ojo con las dietas 'mágicas'. Se trata de dietas que no son equilibradas y que pueden causar problemas de salud, advierten estudios del Congreso Internacional de Obesidad.
Muchos se venden en farmacias . Muchas farmacias despachan productos anti-obesidad y anti-calvicie sin solicitar el diagnóstico médico previo necesario, según un estudio de Consumer.
¿QUÉ DICE LA LEY?
La normativa legal que tenemos en España no permite publicidad engañosa. Es decir, no es legal que, al publicitar el producto que comercias, se haga referencia a finalidades terapéuticas o a propiedades que no posee. Sin embargo, la ley no impide su producción ni su venta."Para cuando la ley actúa, las marcas ya han hecho el negocio.
Desde la organización de consumidores Facua, denuncian "la publicidad engañosa que ejercen algunas empresas y la pasividad de las instituciones españolas". Para Rubén Sánchez, portavoz de Facua, "para cuando las administraciones toman medidas, estas empresas ya han hecho un negocio millonario".