Baleares lidera un proyecto internacional dirigido a promover entre las empresas alimentarias y de restauración la reducción de grasas saturadas, sal y azúcar en los alimentos y comida preparada que comercializan, con el fin de prevenir la obesidad y el exceso de peso entre la población. El Govern lanzará este mensaje dirigido a la industria alimentaria en una página web, a través una herramienta denominada HANCP, y que forma parte del Food Pro-fit, un proyecto europeo en el que participan siete países y que cuenta con una financiación de 1.323.225 euros. Con ella, se pretende que las industrias alimentarias introduzcan el criterio de la salud como un "valor añadido" a sus productos o servicios y dar así a estas empresas un plus de competitividad en el mercado de la alimentación saludable.
La web, que fue presentada hoy en la Escuela de Hostelería de Baleares, sirve para que las empresas conozcan cómo mejorar la aportación nutricional de los platos y los alimentos que ofrecen.
Esta herramienta añade criterios de control nutricional y evalúa, mediante fórmulas matemáticas, los riesgos de cada ingrediente, decide la descripción de nutrientes que debe constar en la etiqueta y emite un certificado.
El proyecto, que pilota Baleares, intenta frenar la obesidad e implica a empresarios, consumidores y autoridades sanitarias para formar al sector alimentario con el fin de fomentar una tendencia alimentaria más saludable.
En el desarrollo de esta herramienta han participado expertos del Departamento de Protección de la Salud de la Dirección general de Salud Pública y Participación, de la Escuela de Hostelería de la UIB, y de los seis países europeos socios de este proyecto. También han colaborado miembros del Colegio de Dietistas y Nutricionistas de Baleares.